El misterio de la fuga que nunca desaparece
Muchas personas se enfrentan a una situación desesperante: después de invertir tiempo y dinero en la reparación de piscinas, el nivel de agua sigue bajando. ¿Por qué ocurre esto? ¿Acaso el trabajo no fue bien hecho? A veces sí, pero otras veces hay causas ocultas que solo los profesionales más experimentados saben identificar.

Cinco posibles causas
- La fuga no está en el vaso, sino en las tuberías
Muchas veces se repara el vaso de la piscina porque se asume que el problema está allí, pero las tuberías que van al sistema de filtración también pueden presentar pequeñas fisuras, sobre todo si están enterradas o hechas de material antiguo (como PVC rígido). Una reparación de piscinas completa debe incluir una inspección del sistema hidráulico, con pruebas de presión y cámaras especiales.
- Problemas en el skimmer o boquillas de retorno
El skimmer (la boca que recoge la superficie del agua) y las boquillas de retorno (por donde entra el agua filtrada) están incrustadas en la estructura de la piscina y, con el tiempo, pueden aflojarse o agrietarse. Muchas reparaciones se centran en el vaso, sin revisar estos elementos clave. Incluso una pequeña fuga aquí puede provocar una pérdida de varios litros al día.
- Fallos en el sellado de juntas estructurales
Las juntas estructurales son puntos de unión entre diferentes partes del vaso de la piscina, especialmente en diseños con escaleras, bancos o cambios de plano. Si estas juntas no están correctamente selladas o el material ha perdido elasticidad con el tiempo, pueden ser puntos críticos de pérdida. Estas fugas no siempre se detectan en una inspección visual.
- Evaporación más alta de lo normal
Aunque no se trata propiamente de una fuga, la evaporación puede confundirse fácilmente con una pérdida estructural de agua. En zonas con viento, altas temperaturas y baja humedad, una piscina puede perder entre 1 y 2 cm de agua al día. Si la reparación de piscinas no incluye una prueba de estanqueidad comparativa con las condiciones climáticas, se puede malinterpretar la causa real.
- Movimiento del terreno posterior a la reparación
Un error común es asumir que, tras una reparación, la piscina está “curada para siempre”. Sin embargo, si el terreno se mueve (por lluvias, obras cercanas o asentamientos naturales), puede provocar nuevas fisuras que anulen el trabajo realizado. Esto es especialmente común en terrenos arcillosos o con pendiente.

¿Cómo actuar ante este tipo de problemas?
Si tu piscina sigue perdiendo agua después de una reparación, lo mejor es acudir a especialistas que:
- Realicen pruebas de presión en tuberías.
- Usen cámaras subacuáticas o drones para detectar fisuras invisibles.
- Analicen el comportamiento del agua con colorantes y trazadores.
- Evalúen posibles movimientos estructurales posteriores a la reparación.
Un diagnóstico completo es la única forma de evitar reparaciones innecesarias o parciales.

Piscinas Salgado: especialistas en reparación de piscinas
La reparación de piscinas no siempre es tan simple como aplicar un parche o sellar una grieta. Las causas invisibles, como problemas en las tuberías, el skimmer, las juntas o el propio terreno, pueden frustrar incluso el trabajo mejor ejecutado. Si tu piscina sigue perdiendo agua, no te resignes: busca una segunda evaluación profesional y asegúrate de que todo el sistema esté bajo control. Porque cuando el diagnóstico es el correcto, la solución siempre es posible.

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